Reese Rideout se queda en casa mientras su esposa está de viaje de negocios en el extranjero. Esto los deja solos en casa con su hijastro, Zac Steele. Zac empieza a notar que Reese ha estado algo más que molesto últimamente, lo que le hace preguntarse qué le preocupa tanto. Entre miradas furtivas y observándolo en la ducha, Zac ata cabos y se da cuenta de que su padrastro necesita desahogarse. Zac está más que dispuesto a ayudarlo.